Se llevan a cabo una serie de ensayos que simulan accidentes en los cuales se ven involucrados peatones niños y adultos que son impactados a 40 km/h (25 millas/h). Luego se evalúa el lugar del impacto para calificar la protección ofrecida como buena, marginal o deficiente.

No resulta sencillo evaluar la protección de los peatones con un dummy completo. Si bien es posible controlar el punto de impacto del parachoques y la pierna del peatón, es imposible controlar el lugar en el que impactará posteriormente la cabeza del dummy. Se utilizan ensayos de componentes individuales para solucionar este problema. Un ensayo al impactador en forma de pierna evalúa la protección que se pudo ofrecer a la parte inferior de la pierna al impactar contra el parachoques, un impactador en forma de muslo evalúa el borde frontal del capó y los impactadores en forma de cabeza de adulto y niño evalúan la zona superior del capó.

La protección puede mejorarse con parachoques preparados para peatones, los cuales se deforman al impactar contra las piernas de los peatones. Se puede mejorar la protección si el impacto contra la pierna se da en la parte baja inferior, lejos de la rodilla, y si las fuerzas se reparten en una longitud mayor de la pierna. En cuanto al borde frontal del capó, se pueden realizar mejoras al quitar estructuras innecesariamente rígidas.

Para proteger la cabeza, la zona superior del capó necesita poder desviarse. Es importante que se proporcione el espacio necesario sobre las estructuras rígidas inferiores que pudieran impedir esta deformación. En algunos tipos de vehículos, el empaque del compartimiento de motor puede modificarse para crear este espacio libre; en otros vehículos se utiliza tecnología, como sistemas de protección desplegables, para lograr espacio.

Un capó desplegable o “de apertura automática” está diseñado para levantarse durante un accidente que involucre a un peatón a fin de crear más espacio para absorber así la energía del impacto de la cabeza y reducir la severidad de la lesión. La mayoría de los sistemas del mercado incluyen sensores de contacto en la zona del parachoques delantero del coche, junto con elevadores de capó como resortes, una carga pirotécnica o un airbag externo. En los vehículos equipados con un sistema de protección desplegable, EURO NCAP realiza ensayos con impactadores en forma de cabeza en capós total o parcialmente desplegados, para ver si el fabricante puede demostrar que los sensores pueden activar el sistema incluso con las estaturas de peatones más difíciles de detectar (por lo general, niños pequeños) y que el tiempo de respuesta del sistema es lo suficientemente veloz para ofrecer protección total antes de que la cabeza colisione con el capó. Además, el diseño debe ofrecer niveles adecuados de protección apenas por debajo del umbral de activación y a altas velocidades.

 

Fuente: http://es.euroncap.com

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